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La reforma hacendaria vista por un ciudadano.

No soy experto fiscal, lejos estoy de serlo. Soy simplemente, ni más, pero ni menos, un ciudadano que ha pagado puntualmente sus impuestos desde que entré a la vida productiva (hace poco más de 60 años) y que le duele, le duele profundamente, la ineptitud, la burocracia, y la deshonestidad con la que se manejan nuestros recursos. Al igual que nosotros estamos obligados por ley a pagar impuestos, los funcionarios públicos deberían estar obligados, no solo legalmente, sino por razones éticas y de sentido común a darle el mejor uso a estos recursos extraídos del trabajo de los ciudadanos. Permítanme resumir mi opinión en 16 recomendaciones que se alejan de la técnica y se acercan al sentido común. No utilizo las cifras y los datos de apoyo que sostienen cada una de mis aseveraciones, este trabajo se lo dejo a los expertos. Mi tesis es sólo la simple tesis de un ciudadano que paga puntualmente, pero no con gusto, sus inevitables impuestos.

1. Nos exigen el pago de impuestos, están en lo correcto. Pero nosotros podemos y debemos exigir que se utilicen honestamente. Que se lleve a la cárcel a los funcionarios públicos que los despilfarran y los utilizan para su propio beneficio ¿Donde están los Montiel, los Moreira, los Yarrington, los Ulises, los Marín, los Deschamps, y tantos otros que se han enriquecido mediante el uso de nuestros recursos, los de los ciudadanos que pagamos impuestos? Esperamos que no sólo se persiga a los ex gobernadores por razones políticas (que extraño resulta que nunca el nuevo gobernador ataque al anterior, si ambos pertenecen al mismo partido), sino por razones apegadas a la justicia y la legalidad.

2. Utilizar nuestros impuestos con eficacia y eficiencia. Que cada programa tenga indicadores contra los cuales compararse y que se hagan públicos sus resultados. Ejemplos lastimosos son los de la pobreza y la educación: miles de millones de pesos erogados cada año para atender la pobreza y ésta sigue creciendo o alcanzando límites inaceptables, y la educación, de acuerdo con los resultados de las pruebas Enlace y Pisa, es un verdadero desastre, pues en ambas estamos reprobados.

3. Detener el crecimiento de la burocracia, por la forma irresponsable en que está creciendo. Que se tenga sólo el personal indispensable para atender cada programa, personal plenamente capacitado para el puesto.

4. Combatir la impunidad y la corrupción porque están desde tiempo inmemorial en niveles vergonzosos. Evitar el cobro de mordidas -cada vez más frecuentes y elevadas- que impiden la buena marcha de nuestras fuentes de trabajo y lastiman profundamente a la ciudadanía.

5. Que todos paguemos impuestos de acuerdo a nuestros ingresos. Abatir drásticamente la economía informal que nos ahoga y que no contribuye al gasto nacional. Combatir frontalmente la evasión fiscal y la elusión fiscal, la cual, esta última, puede ser legal pero no ética. Que los abogados, contadores y expertos fiscales no beneficien a su cliente perjudicando a la nación.

6. Eliminación de los privilegios fiscales. Todos debemos pagar impuestos de acuerdo con nuestra capacidad contributiva. El que más gana debe pagar proporcionalmente más de lo que paga el que menos gana. Los impuestos deben ser un instrumento de la justicia social y, por tanto, actuar como un medio para promover la redistribución de la riqueza, tal como sucede en los países más adelantados. Y esta recomendación incluye la eliminación de regímenes especiales de contribución que no estén plenamente justificados, así como subsidios regresivos como el de la gasolina que beneficia a quienes tienen más capacidad económica. ¿Las ganancias por transacciones en la bolsa de valores deben permanecer exentas? Dejo la pregunta en el aire.

7. Proponer una reforma energética de fondo, incluyendo en ella la visión, administración y corrupción en Petróleos Mexicanos. No podemos seguir sangrando a ¿nuestra? empresa a través de quitarle -mediante impuestos- toda su utilidad operativa, y más. Pemex proporciona un porcentaje enorme e inadmisible de los recursos fiscales. No podemos continuar en esta tónica. El sindicato y su líder se llevan una cantidad inimaginable de recursos (basta leer su contrato colectivo de trabajo) y el crimen organizado, en colusión con personal de la empresa, extrae de los ductos miles de millones de pesos que son de los ciudadanos ¿Los mexicanos somos los dueños de Pemex? No, no es cierto, los dueños de ¿nuestra? empresa son: la Secretaría de Hacienda, el sindicato y el crimen organizado.

8. Aplicar un IVA generalizado, pues la mayor parte del consumo de medicinas y alimentos está en la clase con mayor poder económico. Pero también propongo que se devuelva a todos los causantes una cantidad igual, con lo que se lograría que esta devolución beneficiara en exceso a lo pagado a los que menos tienen y

9. Simplificar la legislación fiscal en forma tal que facilite su cumplimiento. A leyes revueltas, ganancias de contadores y expertos fiscales. Nada de eso, el contribuyente de a pie debe entender las disposiciones fiscales como un primer paso para impulsar su cumplimiento.

10. La reforma fiscal debe promover el desarrollo económico y la generación de empleos. Mientras las utilidades se reinviertan en beneficio del crecimiento sano de las empresas y con esto de su planta productiva, los impuestos deben ser moderados. Al momento en que esas utilidades se retiren y beneficien al ciudadano, los impuestos deben ser progresivos, tal como se señaló anteriormente. Mayor pago de impuestos al que gane más.

11.Que estados y particularmente los municipios busquen sus propias fuentes de ingreso, y abandonen la penuria en la que viven, dependiendo de la buena voluntad de la federación o de los estados para obtener sus recursos. El impuesto predial puede ser una fuente de ingresos, hasta ahora mal aprovechada, por parte de los municipios y éstos, también, deben recibir una porción de los impuestos que generan las empresas que operan en su territorio.

12.Transparencia y rendición de cuentas debe ser un elemento vital de las reglas del juego. Los contribuyentes tenemos el derecho a saber cómo se utilizan nuestros recursos. Cada municipio debe rendir cuentas, cada estado debe rendir cuentas, la federación debe rendir cuentas. Los contribuyentes queremos y debemos exigir que nos den a conocer en forma simple y clara el uso de nuestros recursos. Que éstos se gasten en lo que deben gastarse y que los ladrones estén en la cárcel.

13. La inversión en infraestructura es obligada. Esta debe impulsar una economía vigorosa y favorecer a las clases más necesitadas, muchas de la cuales no salen de su pobreza en vista de la pésima infraestructura que rodea a muchas comunidades. Cuidado, mucho cuidado, el gasto bien aplicado debe ser un medio para combatir las causas de la pobreza e insisto, las causas de la pobreza, ya que en ocasiones se otorgan dádivas que tienen más un sentido político de ganancia electoral, que un sentido de responsabilidad social. Ataquemos las prácticas que tienden a preservar la pobreza y a los pobres profesionalizados en vivir de estas dádivas.

14.Revisen los planes de pensiones de las dependencias federales. Por favor, aquellos interesados en el tema, lean los contratos colectivos de "nuestras" empresas públicas: Pemex, ISSSTE, IMSS, CFE, etc. y entre otras cosas, analicen la pensiones que están (¿estamos?) obligados a pagar desde muy temprana edad –en ocasiones a los 45 años- a los burócratas. El pasivo acumulado por este concepto es inmenso ¿Cómo lo vamos a pagar? ¿Por qué el empleado del IMMS, por ejemplo, tiene una pensión infinitamente superior a la que tenemos los que aportamos nuestras cuotas a esta institución? Nuestros impuestos no pueden seguir aplicándose en beneficio de la burocracia cuya obligación es atender las necesidades de los contribuyentes y no beneficiarse indebidamente de nuestros impuestos

15.Exigimos los ciudadanos seguridad jurídica, que no se cambien las leyes constantemente y no sepamos, entonces, los impuestos que nos comprometemos a pagar al inicio de operaciones o durante la marcha de la empresa. Una reforma hacendaria de fondo es lo que requiere el Estado Mexicano para obtener los recursos que le permitan ejercer eficientemente su función y una certeza jurídica es lo que exigimos los ciudadanos.

16.Evitar el endeudamiento sorpresivo e ilícito de los estados y los municipios. Las desagradables sorpresas que permanentemente nos llevamos los ciudadanos al contemplar el desmedido y sorpresivo endeudamiento de estas entidades (ligados en muchos casos a fundadas sospechas de corrupción) son inadmisibles ¿Quién vigila nuestros intereses? ¿En dónde están los Congresos o ayuntamientos que dicen representarnos?

En suma, la reforma hacendaria es indispensable. Una reforma hacendaria de gran calado que tenga de fondo, por una parte, la captación de los ingresos necesarios para darle viabilidad financiera al Estado y, por otro lado, el uso eficaz, eficiente y honesto de los recursos de los ciudadanos. No más, pero tampoco menos.


*Presidente de Sociedad en Movimiento
alberto.nunez33@gmail.com
twitter: @albertonunez33

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